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Si tiene una concesión o asignación otorgada por el Gobierno Federal, a través de la Comisión Nacional del Agua, para el uso, explotación o aprovechamiento de aguas nacionales y/o sus bienes inherentes, como son zonas federales, extracción de materiales o cuenta con un permiso para descarga de aguas residuales, sabe lo que cuesta obtener y mantener una concesión o asignación tramitada para este fin.

En comparación con usuarios de agua, que sólo están conectados a un sistema de agua potable y alcantarillado estatal, municipal o del Distrito Federal, usted sabe bien, que si desperdicia el agua que extrae del subsuelo o de una corriente o depósito superficial, tendrá que pagar más dinero por el consumo excesivo de energía eléctrica, además de otros costos que implican la operación y mantenimiento del aprovechamiento.

Sin embargo, es probable que usted, como empresario industrial, hotelero, o administrador de parques acuáticos, fraccionamientos habitacionales, o como titular de un organismo operador de agua potable a nivel estatal o municipal, haya delegado la vigilancia y control del o los aprovechamientos de agua potable y descargas de aguas residuales, a personas que no reúnen los conocimientos necesarios para salvaguardar los derechos que el Gobierno Federal le otorgó a través de la concesión o asignación y evitar la aplicación de sanciones por infringir la Ley.

Eso sí, con toda seguridad tiene uno o varios contadores, para estar al corriente en los pagos al SAT, IMSS, INFONAVIT, CFE, CLyFC, TELMEX, etc., porque estas dependencias y/o empresas, si le imponen fuertes multas, le limitan o de plano le cortan el servicio que prestan, si no les paga a tiempo. También debe tener uno o varios abogados para la atención de los conflictos laborales, administrativos o de cualquier otro tipo.

Pero, piénselo, ¿tiene asesoría confiable para la vigilancia y supervisión de su concesión, asignación o permiso?

La Comisión Nacional del Agua, en los años pasados fue “muy suave”, en el trato hacia los usuarios omisos, morosos o infractores de la Ley de Aguas Nacionales y de la Ley Federal de Derechos en Materia de Agua.

Pero como todo lo bueno, ¡esto se acabó!, por favor siga con nosotros y se enterará más delante, de que le estamos hablando.